EDUCAR HOY... ¿PARA QUÉ?

La existencia de continuos cambios, de nuevos horizontes dentro del espectro mundial en que debe sobrevivir la especia humana, obliga: a adquirir unas nuevas posturas educativas, a innovar en nuestras estrategias didácticas, a preguntarnos sobre los problemas diarios que la práctica pedagógica nos plantea, a buscar y obtener respuestas enriquecedoras durante el quehacer, permitiendo que los individuos tomen conciencia y se acoplen con el mundo que les rodea y así puedan discernir sobre los conflictos que le afectan. El compromiso y el cumplimiento de estos frentes, permiten que la labor docente tenga sentido y actualidad. El aprendizaje es un proceso humano y se debe ayudar al alumno a descubrir los verdaderos valores, se debe dar singular importancia a los objetivos humanísticos en la preparación del hombre del futuro, contribuyendo a que de veras sean ellos mismos. Para que estos objetivos sean alcanzados, se necesita un correcto proyecto pedagógico que oriente al alumno a como desempeñarse en el seno de la comunidad escolar y social, asegurándole una vida verdaderamente humana y democrática. Los nuevos paradigmas educativos son el reto. El docente debe comprenderlos, comprometerse con ellos y aplicarlos con la mayor honestidad posible. Educar es sembrar en el alumno semillas que deben generar con el transcurrir del tiempo, un hombre nuevo, propiciador de la paz, la no-violencia y el desarrollo.

domingo, 27 de mayo de 2007

LA ANDRAGOGIA COMO DISCIPLINA CIENTIFICA


La Andragogía podríamos enmarcarla en tres grandes campos: como disciplina científica, como proceso integrador de actividades cognoscitivas y como actividad profesional de sus variables praxológicas e investigativas.

Como disciplina científica ha desarrollado un cuerpo de doctrina fundamentado en principios filosóficos, psicológicos y sociológicos que dan fisonomía propia al planteamiento y administración de la educación de adultos, y un conjunto de conocimientos acerca de su historia, su metodología, sus programas y sobres las características que diferencian, de modo notable, al estudiante adulto del adolescente y del niño.

En tanto que como ciencia de la evolución del adulto puede ser señalada por tres grandes etapas: la primera que va de 1.920 a 1.959 en la cual la Andragogía es definida en los siguientes términos:


“se considera Educación de Adultos todas las actividades educativas que incluyen a adultos en un proceso a tiempo parcial o actividades de ocio, generalmente de naturaleza libre (sin créditos). Así los inscritos en las escuelas de nuestras Universidades que trabajan para la obtención de títulos avanzados u otros para los cuales la educación es una actividad de tiempo completo se excluyen de esta consideración, pero los participantes en cursos de extensión conducidos por estas mismas universidades en o fuera de sus edificaciones pueden ser considerados como educación de adultos” .


En una sociedad de cambios acelerados es necesaria la práctica de la educación como actividad permanente y no referida a una determinada proporción temporal; así vemos surgir una nueva concesión en la que la Andragogía alcanza una definición de fenómeno totalizador. Malcolm Knowles la define haciendo la siguiente referencia:

“Una definición internacional de educación de adultos fue propuesta en 1.966 en una reunión de 26 educadores que representaban 8 países. Su conclusión fue que.... la educación de adultos es un proceso por el cual las personas que ya no asisten a la escuela a tiempo completo (a menos que programas de tiempo completo sean especialmente diseñados para adultos) prosigue actividades secuenciales y organizados con la intención consciente de producir cambios en información, conocimientos, comprensión, destrezas, apreciación y actitudes.... el verdadero propósito de la educación de adultos está fundamentado en una base más amplia. La tarea de educación de adultos es ayudar a la gente a comprender la racionalidad del orden y la seguridad en un mundo de rápidos cambios, y a construir sus fines realísticamente en términos adecuados, y ayudar a las personas a comprender sus problemas, descubrir los recursos a su alcance, y encontrar el camino a la solución de sus problemas y el alcance de sus fines dentro de las situaciones corrientes.”

Si bien subsiste el factor de proporción del tiempo, la educación de adultos aparece como una necesidad de toda población adulta y una actividad obligante de la sociedad para su continuidad y supervivencia. Personalmente sostenemos, al igual R:L: Ludojoski, que la Andragogía debe fundamentarse no solo en el factor social, sino por la características biológicas, psicológicas y sociales del adulto. Este autor parte de la definición del adulto para fundamentar la Andragogía:

“Adulto es el hombre considerado como un ser de desarrollo histórico y el cual, heredado de su infancia, salido de la adolescencia y en camino hacia la vejez, continúa el proceso de la individualización de su ser y de su personalidad.”

La educación para adultos, constituye sin duda uno de los principales servicios que favorecen el desarrollo socioeconómico del país, puesto que ser educador para adultos supone el manejo de una amplia gama de recursos y una significativa sensibilidad y visión social que permitan el desarrollo pleno de las potencialidades de la población meta. La educación para adultos tiene entonces un papel decisivo en el desarrollo de la sociedad, en general a través de ella se logra la participación de todos sus miembros.

El carácter integral que tiene la educación para adultos, permite un vínculo estrecho con las Ciencias Sociales, para proporcionar un mayor conocimiento de la sociedad, de la persona y del mundo en la etapa en que se desarrolla; indispensables en la formación del ser humano. Por otra parte, las ciencias de la educación proporcionan conocimientos sobre la teoría y la práctica para llevar a cabo el proceso educativo de los adultos.

La educación para adultos, adquiere cada vez más relevancia por el protagonismo del adulto en la definición de sus propios roles y metas y su participación en el desarrollo y bienestar de la colectividad. La educación para adultos ha dejado de ser correctivo-educativo y se ha convertido en un elemento del desarrollo, con organicidad y funciones que le son propias; las demandas aparecen estrechamente identificables con las distintas formas organizativas de la sociedad y su cobertura está representada en la totalidad de los procesos educativos, sean formales o no formales. Por lo que las estrategias androgógicas son de especial apoyo en el campo de la Educación para adultos.

INSTRUIR NO ES EDUCAR


¿Te ha costado aprender alguna cosa? Has de saber que si es así, no se debe a tu incapacidad, pues estás dotado de los recursos para aprender de todo y fácilmente. La única razón para no aprender algo es no tener motivación o interés en hacerlo. Si no quieres saber algo, no lo aprenderás. Así de simple.
Hay estudiantes que toman nota de todo lo que se les dicen, pero probablemente están pensando en cualquier otra cosa. Instruir es fácil: consiste en arrojar información a los demás. Educar, en cambio, significa que el educando realiza acciones para aprender movido por sus propios impulsos. El aprender depende de una decisión individual. Se aprende observando y experimentando. Es un proceso de descubrimiento personal.
Por ello, poco se obtiene instruyendo a los demás si no se da el ejemplo. Todos finalmente seguiremos a los modelos que tengamos, más que cumplir las instrucciones que se nos den.
Si tienes dificultades para aprender algo, quizás tengas modelos equivocados. A veces han sido los propios padres. Influyen indirectamente por ser malos modelos de aprendizaje y a veces influyen indirectamente con sus mensajes de "no eres capaz", "eres un torpe", "nunca aprenderás". No lo hicieron con mala intención, pero sus mensajes han sido muy efectivos. Conviene tomar consciencia de ello para liberarse de las malas programaciones mentales y cambiar de actitud en la vida.

EDUCAR EN VALORES

Educar en valores es participar en un auténtico proceso de desarrollo y construcción personal. Una participación que en lenguaje educativo consiste en crear condiciones pedagógicas y sociales para que dicha construcción se lleve a cabo de una forma óptima.
Educar en valores es en cierta medida "pragmatizar" y articular en las relaciones sociales y en las instituciones lo que se nos viene diciendo, hace ya muchos años, desde la filosofía moral, política y del derecho.
Con ello se abre la posibilidad de mirar más complejamente los procesos educativos. Estos no deben restringirse a la preparación en determinados saberes, sino que ante todo deben comprenderse como procesos de formación de una cultura ciudadana pluralista, democrática y solidaria. Educar en valores hoy es formar ciudadanas y ciudadanos auténticos que sepan asumir conscientemente los retos de la globalización y puedan comprometerse en la construcción de un mundo más justo, más inclusivo, equitativo e intercultural.

LA PEDAGOGIA.... Un poco de Historia


El pensamiento pedagógico puede decirse que comenzó su desarrollo desde los propios albores de la humanidad. El si mismo no es más que una consecuencia de su devenir histórico, en correspondencia con la necesidad del ser humano de trasmitir con eficiencia y eficacia a sus congéneres las experiencias adquiridas y la información obtenida en su enfrentamiento cotidiano con su medio natural y social.
Las ideas pedagógicas abogan en ese momento crucial de la historia del ser humano como ente social por la separación en lo que respecta a la formación intelectual y el desarrollo de las habilidades y las capacidades que habrían de lograrse en aquellos hombres en que sus tareas principales no fueran las de pensar, sino las requeridas para el esfuerzo físico productivo, tales ideas pedagógicas debían insistir lo suficiente para lograra en la práctica que la mayoría o la totalidad de la "gran masa laboriosa" aceptara esa condición de desigualdad. Con estas concepciones es que surgen las denominadas escuelas para la enseñanza de los conocimientos que se poseían hasta ese momento para el uso exclusivo de las
clases sociales selectas, asignándoseles a las clases explotadas, como única salida de sobre vivencia, el papel protagónico de la realización del trabajo físico.

sábado, 26 de mayo de 2007

EDUCAR PARA LA VIDA


Educar no es desarrollar una
inteligencia formal capaz de resolver problemas matemáticos o escribir un cuento, también es desarrollar una inteligencia histórica capaz de discernir en que herencia cultural se está inscripto. ¿De qué historia familiar soy heredero.
También educar es introducirse a un
universo en el que los hombres dejaron sus obras y a los que hoy es posible remitirse.
Sabemos que el sujeto se construye a través del
conocimiento.
Con la capacidad de conocerse a sí mismo, y de interactuar con el otro en la
escuela y fuera de ella.
Usar el saber y actuar, pensar con
dignidad, por sí mismo, para que se respeten, sean respetados y puedan utilizar sus derechos como integrantes de una comunidad con sus conflictos cada día más complejos
Todos nos construyen psicológicamente, el entorno, nuestra condición social, nuestra historia, que se desarrolla gracias a la transmisión de una
cultura.
Lo que se busca es que aprendan a razonar sistematizando en forma coherente
el aprendizaje pedagógico siendo puente con el otro saber, para que le pueda servir también para la vida.
Otra idea que recorre la escuela de manera ineludible,
límites (conducta escolar) y enseñanza. Cada escena de enseñanza conlleva de manera implícita la internalización de ciertos límites y, a su vez, constituye como necesario cierto marco reglamentado para que un chico aprenda, pero siempre respetando su ritmo de aprendizaje y sobre todo con afecto para lograr un mejor resultado.